
Doña Cristina comienza vendiendo tortillas de maíz y un día, se fue como acostumbraba ir al molido de nixtamal, en aquellos años el molino era de gasolina, por lo tanto funcionaba jalándole una banda y no paraba entre cada molida. Entonces con anterioridad alguien había molido pasta para mole, a lo que recibe su masa pintada de color rojizo, se molesta por el accidente que había ocurrido, a lo que pensó: ¡cómo iba a tirarla y desperdiciarla!.
Era un tipo de itacate lo que se preparaba a cada cliente, siendo un invento para brindar rápidez en el servicio al momento de ser entregadas para saciar el apetito de los clientes. Era una manera de brindarles su platillo con las facilidades que en ese tiempo lo eran para ser degustado con sus propias manos o llevarlo a su hogar.